¿Cómo se trata la isquemia crítica de extremidades inferiores (ICE)?

El tratamiento óptimo de la isquemia crítica de extremidades inferiores (ICE) consiste en restablecer el flujo sanguíneo en las arterias de la pierna, desde debajo de la rodilla hasta los dedos de los pies. Esto se denomina revascularización.

Existen dos tipos principales de revascularización:

    Durante un procedimiento endovascular, se inserta una vía fina en una arteria de la ingle o del brazo a través de la cual se accede al vaso sanguíneo obstruido. En el punto de estrechamiento del vaso, se procede a hinchar un globo para presionar los depósitos grasos contra las paredes y, de este modo, ensanchar el vaso.
    Además, se podría insertar un pequeño tubo extensible (llamado "stent") para mantener el vaso abierto.
    También se podrían usar dispositivos para retirar los depósitos grasos de la arteria bloqueada.
    Durante un procedimiento quirúrgico, el cirujano puede efectuar una nueva conexión entre los vasos sanguíneos de la pierna que rodean al vaso estrechado para intentar mejorar el flujo de sangre a la pantorrilla, el pie y los dedos.

Lamentablemente, para muchos pacientes con diabetes e isquemia crítica de extremidades inferiores, no es posible recurrir a un procedimiento endovascular o quirúrgico debido a que los vasos sanguíneos están en muy mal estado o a que la afección del paciente no es compatible con estos procedimientos. Además, en muchos casos, un procedimiento endovascular o quirúrgico no funciona lo suficiente.

A menudo, el resultado final es la amputación del pie, o incluso de la pierna por debajo de la rodilla. Para estos pacientes, las nuevas terapias en fase de investigación tales como la terapia celular (como el tratamiento del estudio, REX-001) ofrecerían una alternativa de tratamiento que podría mejorar el flujo sanguíneo de la pierna.